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domingo, 23 de febrero de 2014

Las palabras que a mí me escriben (2013)

Y en el reflejo, 
su espejo,
en su vista al mar
la ventana.

En esta vida pagana
que se vive a expensas de este chico,
la humanidad dio un brinco,
y los ángeles tocan la aldaba.

Pues si en la batalla está en juego
la vida de ese ser humano,
se me atarán las manos,
no importa cuán fuerte esté el fuego.

Y yo que ruego
por sentir la alegría,
pero en la máscara fría,
no habrá paso al desasosiego.

Y yo que ansío,
tenerte aquí al lado mío,
pero viene la puñalada,
y me toca huir de nuevo.

Son intentos fallidos
de las palabras que se llevan vientos,
que con sentimientos
elevan ángeles caídos.

Por haber sido
lo que en un tiempo estaba prohibido,
no queda sino afrontar
el paisaje descolorido.

Y atento espero
para no decir que te quiero,
y que las flores deshojen mis dedos
hasta que se acaben.


Y aunque se claven
las venas en mis espinas,
llegaré a la cima
con lágrimas que botan ojos.

Son sentimientos
que jamás se dicen,
que si respiras, omites,
sino te van consumiendo.

Que si se cae la espada
por el abismo inconcluso,
me encontrarán recluso
en el olor de una mirada.

Abre las puertas
para que no salga nunca,
y que el silencio me cubra
como a la niña enamorada.

Las Palabras (2011)

Las palabras, fino arte,
causa de muchos de mis desvelos,
puedo jugar con su orden,
con su orden jugar puedo.

Puedo moldearlas, reparar errores,
hacer rebosar tu alegría,
capturar las adecuadas
en una dulce poesía.

Pueden llegar a tu corazón
más rápido que una espada,
si la mente del que las dice
se encuentra bien afilada.

Hacerte suspirar
como el aroma de una rosa,
más aún si se domina el verso
casi tanto como la prosa.

Pueden llevarte a otro mundo,
donde no existan problemas,
donde estemos tú y yo solos
abrazados en la arena.


Mis labios pueden ser manos,
y mis palabras caricias,
si te tocan, ten cuidado,
pues su suavidad envicia.

Y ese delicioso vicio,
que quiero sentir de tu parte,
ocurre cuando las palabras
se transforman en un arte.

Lo importante no es apresarlas,
ni de ellas ser preso,
pero ya basta de palabras:

ven aquí, dame un beso.

La Leyenda De La Fuente (2009)

Cuenta una antigua leyenda,
que hay una fuente escondida,
para la vista de pocos
que en realidad tienen vida.

Y esta fuente no se seca
aunque el sol tenga hambre,
pues si el agua se acabara,
seguiría fluyendo... sangre.

Gente que la busca
para de su belleza despojarla,
¡qué desperdicio de tiempo!
jamás podrán encontrarla.

Sin la mirada adecuada,
ni con talismanes de renombre,
la fuente hará ademán alguno
de parecer algo más que un hombre.

Sin el brillo requerido
que sus escondrijos alumbra,
la fuente seguirá lejos
aunque esté a tu lado en la penumbra.


Cierra los ojos,
ahora mira atentamente,
sonríe con inocencia
y allí estará la fuente.

Y una vez que la consigas,
bebe de ella hasta saciarte,
contiene una mezcla
de amor y pureza... energía y arte.

Y cuando la saciedad te invada,
acaricia, abraza, toca,
y encontrarás suavidad
en su mármol, en su roca.


...Cualquier persona que sepa vivir, aún lanzando los dados, sabrá que lo que consiga, no es suerte ni casualidad...

Lágrimas (2011)

Érase una vez
un extraño poeta,
que reía en su ironía
por cuestiones obsoletas.

Se pasaba noche y día
buscando un sentido a todo,
con la gente del montón
luchando codo con codo.

Haciendo todo a su modo,
soñando con ser feliz,
sin saber que en ese ámbito
no era más que un aprendiz.

Y la noche lo veía,
y él devolvía la mirada.
“Hoy no estoy para ironías”.
Su cara estaba opacada.

Y al bajar el rostro triste,
al notar la letra floja,
una lágrima resbala
suicidándose en la hoja.

 Hoy estoy donde no debo,
hoy mi alma está a tu lado,
y desde allá escribe ésto:
en tu dolor se ha inspirado.

El poeta, muy distante,
dejaba fluir los versos,
los ojos del corazón atentos,
los de la mente dispersos.

Y viajando por las nubes,
intenta escuchar su voz;
otra lágrima resbala;
se preocupa: ya son dos.

-Buenas noches, señorita
¿está acaso siempre así?
-No lo estoy, solo olvidé
el momento en que a plenitud viví.

Con su máscara hecha añicos
recogiendo los pedazos,
el poeta quiere tanto,
pero no puede dar un paso.

Y antes de reconstruir la máscara,
precipitada, a la carrera,
se resbala una lágrima
que viene a ser la tercera.

Pero ésta no se suicida,
sino que en sus labios reposa,
para besarla en la frente, y dejar, así,
signo más fuerte que el de una rosa.

-Buenas noches, señorita,
cierre los ojos sin miedo,
que la cuidarán mis versos,
que la cuidará mi esmero.

Just In Case (2011)

No creas que eres la roca
en el medio de mi camino:
cambiaría mi destino
o bordearía tu existencia.

Le hace juego a mi elocuencia
cómo se asoman tus dudas,
al creer que eres mi Judas
cuando en realidad doy gracias.

Tu papel no es mi desgracia,
sí deja un sabor amargo,
que acentúa mi letargo
cuando de ti me despido.

No quedas en el olvido,
si quedas en el pasado,
y en mi rostro está plasmado
el feliz paso del ayer.

Te quise como persona y como mujer,
fuiste testigo de cuánto,
y debes estar al tanto:
rencor a ti no te tengo.


Yo mi condición sostengo:
aquí tú has de tenerme,
no como antes, no debo detenerme,
pues hay que seguir adelante.

Ya no pienses en el antes
que jamás será un ahora,
y que la sonrisa que tus labios decora
ya no sea, pues, tan falsa.

Viniste al mundo descalza,
simple y sin complicaciones
no dejes que las situaciones
dificulten tu existencia.

Verte feliz me gustaría. Por favor, lucha por eso.

Dedicado a una persona que supo entenderme, quererme, y hacerme feliz. Muchas gracias. Te Quiero Mucho.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Y mueren (12 de Febrero. 2014)

“Lo sé. Lo advierto. Empieza a habitarme un ansia de tormentas” Carolina Londres.

            Corren sedientos de cambio, hambrientos de progreso, enceguecidos de impotencia, con el elaborado artilugio demoníaco que llaman patriotismo reluciendo, heroicamente, en sus ojos desorbitados. Sudan gloria, trastabillan con determinación, les duelen las piernas, les patalea el corazón, pero siguen corriendo. Van armados con piedras, o al menos eso creen ellos. Saben por qué corren, o al menos eso creen ellos.
            ¿Por qué corren? ¿Por qué luchan? ¿Porque los mandó un “líder”? No lo veo corriendo con ustedes. No veo su sed, su hambre ni su sudor en ninguna parte. De hecho, está sentado, cómodo y seguro, contemplando las consecuencias de sus palabras. Su líder es su Europa, ustedes son su África, ustedes creen que luchan CON él pero luchan PARA él. ¿Van armados con piedras? Sí, pero… ¿no lo ven? Las piedras se fragmentan cuando besan el suelo, se convierten en balas. Las bestias hambrientas, podridas por los deseos inmundos de la “civilización”, los esperan con sus fusiles vacíos.
            Ustedes no tienen armas, ellos no tenían municiones: bienvenidos al suicidio.

            Corren sedientos de miedo, hambrientos de miedo, enceguecidos de miedo. Se les olvidó el patriotismo, porque se les escapa lo que verdaderamente importa: sus vidas. Sudan miedo, trastabillan y mueren… trastabillan y mueren.

domingo, 9 de febrero de 2014

Haelt Craam (2012)

Como un pueblo que se levanta
encendiendo antorchas,
así perseguirán mis prosas
y versos la energía que fluye

cuando lo que se intuye
no es precisamente la calma,
sino una unión de almas
que a ejércitos prende en llamas.

Dime que me amas
aunque yo ya lo sé,
pues escucharlo otra vez
hará que resucite mi esperanza.

Si pongo en una balanza
lo que hemos vivido,
todo lo que fuimos
no se compara con lo que somos.

Y con mi ataque te desplomo,
y tu sonrisa te delata,
y veo los ojos de gata
que vigilan lo que hago.

Con tu reflejo en el lago,
a la luz de la luna,
prepararemos la cuna
y nacerá nuestro protector.

Que no es más que el luchador
con tus destrezas y las mías,
pues de la noche hasta el día
Te Amo y somos uno solo.

Tú eres las gotas rojas
que de noche me alimentan,
y en la selva de tu pelo
yo encontré todas las letras


para plasmar en papel
con la tinta que es mi propia sangre,
que sacias mi curiosidad
y eventualmente mi hambre.